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EDITORIAL
Aumento del pasaje en los autobuses
Hoy entra en vigencia el alza del pasaje en el transporte público urbano. Aunque la tarifa de 15 centésimos se mantuvo por más de 20 años, hay que reconocer que los costos de piezas, repuestos y el combustible han registrado incrementos que han afectado los ingresos de los dueños de autobuses.
Sin embargo, los transportistas, por su trato descortés hacia los usuarios, se han ganado la animadversión de los panameños, que además resienten el pésimo servicio que brindan y el deterioro que presentan las unidades que brindan el servicio urbano de pasajeros.
Además por años los transportistas se han comprometido a mejorar el servicio, pero las promesas quedan en el olvido y vuelven hacer honor al apodo bien ganado con los que los bautizó la sabiduría popular: los diablos rojos.
Ya de salida no están acatando el acuerdo de mayo pasado, donde se comprometían a portar uniformes y muchos no han pintado la línea amarilla y colocado las barras de asidero para los pasajeros que viajen parados.
Además es evidente que una gran cantidad de los 2,000 autobuses que prestan el servicio urbano circulan con llantas lisas y con asientos con evidente deterioro.
Ante este panorama, corresponde a los funcionarios de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre poner mano fuerte y una vigilancia constante para verificar que los autobuses presentan las condiciones para cobrarle una tarifa de 25 centésimos a los sufridos usuarios.
Hoy entra en vigencia el Decreto Ejecutivo No.296, que establece a partir de la fecha, una tarifa unificada de 25 centésimos en el transporte público urbano. Esa misma disposición establece la suspensión y la revocatoria permanente de la licencia a los conductores que no cumplan los acuerdos pactados, No obstante, en la opinión pública hay muchas dudas. Todos fuimos sorprendidos hace poco por un sujeto con casi 2,000 boletas de infracciones que sumaban casi 17 mil balboas, pero manejaba autobuses del área urbana, sin que autoridad alguna le pusiera un alto.
Otro aspecto preocupante son los préstamos por 30 millones de balboas que debe otorgar el Banco Nacional de Panamá a los transportistas. Esperamos que esa entidad haya establecido las garantías pertinentes, porque ese sector tiene por tradición obtener desembolsos de los bancos estatales y al final dejan mordido al Estado.
Existen ejemplos palpables como los fracasos de los buses Pegaso adquiridos en España y otros comprados en México. Los préstamos deben ser pagados, porque los tiempos en que se perdonaban ese tipo de deudas ya pasaron de moda.
Corresponde a los propios conductores de autobuses cambiar la mala imagen que se tienen muy bien ganada. Eso se logra brindado un buen servicio y con un trato respetuoso a la gente que les permite lograr sus ingresos: el usuario.
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PUNTO CRITICO |
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