Claudio Borghi saborea, como técnico del Colo Colo, el sabor del éxito que conoció como futbolista, poseedor de tal talento que se le comparó con Diego Maradona.
Contemporáneo y compañero del "Diez" en varias selecciones argentinas, incluida la ganadora del Mundial de México 86, Borghi nunca sintió celos y es un admirador no solo de la clase futbolística de Maradona, sino también de sus cualidades humanas, compañerismo y sentido de la amistad.
Formado, al igual que Maradona, en el Argentinos Juniors, Borghi convirtió la rabona en un arte y paseó su talento en un sinnúmero de equipos, desde el poderoso Milán de Italia, el Flamengo brasileño o el Independiente de su país, hasta los modestos Audax Italiano, OHiggins o Santiago Wanderers de Chile, siempre con el afán de brindar espectáculo y de vivir el fútbol como una fiesta.
A diferencia de otros futbolistas que han continuado su carrera como técnicos, el "Bichi" Borghi ha sabido transmitir sus conceptos a los jugadores. "Lo principal es que los chicos salgan a la cancha a divertirse", es la máxima constante que Borghi transmite a sus dirigidos, la misma que vivió como jugador, desde que debutó en el Argentinos Juniors a comienzos de los años ochenta hasta que colgó los botines, en el Wanderers chileno, en 1999.