Un grito de dolor fue todo lo que escucharon los compañeros del obrero Alexander Darinel Saavedra, quien murió de un golpe en la cabeza la mañana de ayer, en un edifico en construcción.
El accidente se produjo cuando un montacargas o elevado que bajaba del piso Nº 40 del rascacielos Terremare, en San Francisco, aprisionó la cabeza de Alexander, quien realizaba un trabajo de repello el balcón en el piso Nº 33.
Saavedra, de 33 años, tenía nueve meses de laborar para la compañía Con Canal, una subcontratista de la Empresa Madre Estructura Nacionales, propiedad de Carlos Pazko, aseguró Gregorio Guerrel, Secretario de Salud Ocupacional del Sindicato Único Nacional Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS).
"Días antes de la tragedia los obreros, no estaban subiendo al piso Nº 40, pero por órdenes de los ingenieros de la construcción que desistieron de subir hasta un punto fijo", dijo Guerrel.
GENERALES DE SAAVEDRA
La víctima tenía el puesto de albañil y vivía en el distrito de La Chorrera. Su cónyuge estaba embarazada y tenía dos hijos menores de edad.
El albañil fallecido, estaba adscrito a una póliza de seguro, la cual contempla para estos caso la suma de B/. 23, 500.00 A parte de B/.200.00 dólares acordados por convención colectiva.
Sus compañeros lo describieron como una persona seria, laborioso y de familia.
ESTADISTICAS
En el año 2006 se han registrado 25 defunciones de obreros en el área de la construcción, manifestó Gregorio Guerrel, quien además hizo comparaciones con años anteriores.
Estas cifras no toman en cuenta los tres decesos violentos que se dieron en la empresa de transmisión en Chiriquí, donde trabajadores murieron eletrocutados
"Si se sigue violando las medidas de seguridad por las empresas subcontratistas estas cifras podrían superar a las del año 1998 donde murieron 33 compañeros", argumento Guerrel.
Guerrel, atacó al MITRADEL y al Municipio al asegurar que no velan para que las inspecciones se hagan de rigor en los proyectos en construcción, donde se deja ver un ambiente de "amiguismo" en vez de profesionalismo.
El MITRADEL admitió que le hace falta más inspectores.