Para Aida Abadía la celebración del Día de las Madres se vio ennegrecida al enterarse que su hijo había sido víctima de la explosión de una correa de bombitas.
Aida, una mujer humilde, cuenta que ese día su único hijo se dirigía a jugar fútbol en compañía de sus amiguitos y cuando llegaron al cuadro se encuentran con una correa de bombitas que algún descuidado dejó tirada y como la curiosidad de los niños va a mil por hora, él y sus amigos toman la terrible decisión de prender este artefacto y de un momento a otro, Edier -nombre del niño- sale herido con quemaduras de segundo grado, todo esto pasaba como a las 2:30 p.m. y es así como desgraciadamente Edier se convierte en otra víctima, por el uso de bombitas.
El director médico del Hospital del Niño, Alberto Bissot, señala que los casos por el uso de bombitas y juego de artificios han disminuido considerablemente en comparación con años anteriores, pero que no debemos bajar la guardia con los niños.
La utilización de estos artefactos es tan peligrosa que en muchas ocasiones las personas pierden extremidades de su cuerpo como manos, piernas u ojos.
La doctora de la unidad de quemados del Hospital del Niño, Marvis Corro de Cajiao, nos ofrece algunas medidas de precaución:
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Las bombitas sólo deben ser usadas por adultos y no por niños, ya que éstos, sobre todo los más pequeños, no coordinan bien sus movimientos y por ende son los más vulnerables.
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Nunca pongan estos explosivos en botellas o latas.