Por lo menos 15 personas murieron y unas 58 resultaron heridas cuando una potente explosión estremeció un mercado repleto de gente que realizaba las compras navideñas en el sur de Filipinas, dijeron fuentes militares.
Una bomba de fabricación casera o una granada oculta en una caja estalló en la sección de carnicería del mercado en la ciudad General Santos, donde las autoridades intensificaron de inmediato las medidas de seguridad.
"Se trata de un atentado terrorista por donde se mire", manifestó el senador Richard Gordon, que dirige la Cruz Roja Filipina, a la estación de televisión ABS-CBN. Criticó a los militares y a la policía por no haber tomado medidas para impedir el atentado pese a que había información del servicio de inteligencia de que se planeaba una acción terrorista en la ciudad.
El funcionario instó a los comités de la Cruz Roja de provincias cercanas a que donen sangre para los heridos.
La presidenta Gloria Macapagal Arroyo condenó enérgicamente el ataque, señalando que no había manera de justificar "esta acción abyecta" después de un período de calma en General Santos, una bulliciosa ciudad portuaria situada a 1.000 kilómetros al sur de la capital, Manila.
SENDA VIOLENTA
En el 2002, una bomba destruyó un centro comercial en General Santos y murieron 14 personas, en un atentado atribuído al grupo musulmán extremista Abu Sayaf y al grupo separatista Frente Moro de Liberación Islámica.