Vitali Klitschko dejó claro por qué señala que es el auténtico campeón mundial de peso completo, al derribar cuatro veces a Danny Williams y propinarle una paliza, la noche del sábado, antes de retener su título por la vía del nocáut.
Klitschko conservó el cetro del CMB, en una pelea desigual, en la que Williams terminó sangrado, golpeado y con los ojos prácticamente cerrados.
Tras caer por última vez en el octavo asalto, Williams se levantó a la cuenta de nueve y quiso mantenerse en la batalla. Sin embargo, el referí Jay Nady decidió que Williams había recibido suficiente castigo, y puso fin a las hostilidades, al 1:26 minuto del episodio.