Hablamos con propiedad porque asistimos a la cartilla de la empresa City Box Promotions y nos atrevemos a decir que el evento marcó el debut de esta empresa con el pie derecho.
Claro que hay cosas que corregir, como por ejemplo, definir bien los precios.
Me parece que en el evento no se sabía quién era de VIP o de entrada general.
En otros aspectos, había mucha organización, sobre todo en el desarrollo de las peleas.
Nunca vi ese bache entre pleito y pleito.
Ya hay seriedad en el asunto, ya que directivos de esta empresa promotora se reunían después de la cartelera para organizar el evento del próximo año, cuya fecha me enteré que va a ser en febrero. Eso es muy positivo.
Por otro lado, el público premió con su asistencia a esta función, a pesar de las innumerables actividades sociales que había en La Chorrera el sábado.
Me siento contento porque el año en el boxeo en Panamá se cerró con una cartelera que no fue de lujo, pero tuvo varios ingredientes que la hacían llamar un evento de gran trascendencia.
Lo que me da tristeza, es que varios colegas se han puesto a cuestionar a estos jóvenes promotores, en vez de aportar nuevas ideas para que el boxeo camine de una mejor manera el año que viene.
Claro, aunque hay personas que no gustan del boxeo, ahora que el deporte resurge, sólo saben criticar, pero no aportar.
Pero no importa, el boxeo seguirá, aun cuando ya dejemos de existir muchos periodistas, y ojalá que los que vengan si aporten ideas constructivas.
Lo importante de esta cartelera del sábado es que el boxeo gana otra sede más, donde los fanáticos pueden llegar a ver peleas de las buenas, en un lugar cómodo y de mucha aceptación.
Para el siguiente año se esperan muchas cosas buenas en el boxeo, varias pelas de título mundial de peleadores panameños. Ojalá podamos celebrar pronto un título del mundo con nuestros boxeadores.
Se acaba el año y con ello debemos reflexionar sobre lo que queremos para el boxeo en el año que sigue. Es importante saber hacia donde nos dirigimos.