El viernes 22 de octubre del año en curso se inauguró el IX Congreso Ordinario de FENASEP en memoria del compañero José Belarmino Sánchez, el cual fue un acto meramente protocolar, llevado a cabo en el salón San Lorenzo de ATLAPA.
El sábado 23 fue el día principal y la culminación del Congreso con el escogimiento del nuevo Comité Ejecutivo, y no fue el domingo como maliciosamente menciona el comentarista Roberto O. Morelos en su artículo de opinión del viernes 29 de octubre.
Además de la elección del Comité Ejecutivo, se presentaron siete (7) resoluciones, las cuales fueron aprobadas en su totalidad por el colectivo presente, proveniente de las asociaciones afiliadas y que tenían todo el derecho de asistir al Congreso por haber cancelado la cuota ordinaria y extraordinaria que un Directorio de FENASEP anterior aprobó.
Las resoluciones versaron, la número 1 sobre la conformación de la Confederación Nacional de Servidores Públicos de Panamá, la cual deberá estar formada mínimamente por dos (2) Federaciones, que podrían ser la Federación de Servidores Públicos del Sector Vivienda, la Federación de Servidores Públicos del Sector Vivienda, la Federación de Servidores Públicos de la Educación, conformada por las Asociaciones del Ministerio de Educación, IFARHU, Universidad, INAFORP, etc., la Federación del sector salud que comprenden la Asociación de funcionarios públicos del MINSA y Caja de Seguro Social, y así conforman otras más federaciones para contar con una Confederación Nacional de Servidores Públicos que haga temblar a la autoridades nacionales.
La Segunda Resolución contempla el apoyo irrestricto al anteproyecto de Ley presentado por el compañero y amigo, Honorable Leandro Ávila, para reformar la Ley 9 de Carrera Administrativa, y así darle la autonomía necesaria para que todo servidor público sea de carrera administrativa y finiquitar de una vez por toda ese malentendido de considerar al funcionario público "botín político" de los propios partidos.
Y la última resolución, la número siete (7), no deseamos hacer ningún comentario en virtud que no contó con el voto nuestro, con lo cual se reafirma el carácter democrático del IX Congreso.