La secretaria estaba inquieta y preocupada. No sabía qué regalarle a su jefe, quien tenía de todo pues era rico. El sueldecito de la secretaria no daba para regalos lujosos. Cuando me pidió un consejo le dije que le diera algo curioso. Y rogué que su jefe supiera apreciar ese regalo.
Realmente, el mes de diciembre causa estrés en muchas personas por cuestiones de los regalos.
A veces sencillamente no hay suficiente dinero para hacer todos los regalos que se quisieran.
Otras veces no se sabe escoger bien el regalo...
Recuerdo a un familiar que ese año estaba "en la lama". No quería que las amigas supieran su situación. Por eso inventó hacer artesanías para regalarlas.
Algunas amigas se lo agradecieron... y otras no.
Así sucede casi siempre con esta costumbre de regalar en Navidad.
No conozco ninguna ley que diga que Ud. tiene que endeudarse por culpa de los regalos. Cada uno debería regalar según sus posibilidades.
Pero esta sociedad consumista impulsa a las personas a comprar y comprar caro.
Añada a esto la creencia de algunos que el afecto se mide por el costo del regalo.
Varias veces he escuchado quejas de personas porque lo que le dieron no es caro. "Con tanto dinero y regala porquerías", dijo una vez una dama en mi presencia.
Otro de mis consejos es que conozca los gustos de a quien le regalará. Lo malo es si le gustan los diamantes o relojes finos...
Así que tendrá que aceptar que será casi imposible contentar a todos con sus regalos, a menos que se haya ganado el último "gordito" de la Lotería.
Pienso en el año que el Cholito Mesero del viejo café de Santana, con cara tierna (que no es frecuente) me regaló ..."una servilleta!.
Allí tenía escrito que "esto es un regalo que se da con mucho amor, aunque no cueste casi nada".
Confieso que me sentí emocionado. Después de todo, regalar amor es lo más valioso que un ser humano puede dar. Ningún objeto material por más lujoso que sea, podrá valer más que el amor que salga del corazón.
...Aunque me dirán algunos de mis lectores que ¡el amor no se puede lucir!