El presidente de EE.UU., Barack Obama, que recibió el premio Nobel de la Paz, aprovechó su discurso para defender las guerras de su país y rendir homenaje a Martin Luther King.
Obama salpicó su discurso de acontecimientos históricos y aludió a varios de los premiados con el galardón para admitir que frente a varios de sus predecesores sus logros "son escasos".
Específicamente mencionó al ex presidente sudafricano Nelson Mandela o el médico Albert Schweitzer, a los que describió como "gigantes de la historia".
Además de sus predecesores en el Nobel, y a Gandhi, Obama rindió homenaje a otros que no lo han recibido.