La lucha antidrogas del gobierno de México no depende de la aprobación de la Iniciativa Mérida de apoyo estadounidense al combate al narcotráfico, aunque es importante porque está pensado para enfrentar un problema que afecta a ambos países, afirmó la canciller Patricia Espinosa.
Aseguró que México no aceptará ninguna condición de Estados Unidos para la eventual puesta en marcha de la iniciativa, que considera ayuda en equipo y capacitación a los cuerpos de seguridad y militares.
Espinosa dijo que el gobierno del presidente Felipe Calderón tenía confianza de que la iniciativa pudiera aprobarse en el congreso estadounidense en febrero, pero esa posibilidad se alejó luego de que el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo que el plan avanzaría quizá hacia julio de 2008.
Tras negociaciones entre ambos países, el presidente George W. Bush solicitó a su congreso aprobar la Iniciativa Mérida, que considera fondos por 1.400 millones de dólares que serían aplicados a lo largo de tres años.
Calderón dijo el miércoles que pidió la ayuda estadounidense sin condiciones, porque "no puedo aceptar una sumisión ni subordinación".
Espinosa comentó que desde el inicio de las negociaciones "fuimos muy claros de que no podríamos aceptar condiciones como tener personal militar de Estados Unidos viniendo a territorio mexicano o teniendo también algunos agentes secretos participando en operaciones en México".
Añadió que la negativa a la presencia de militares y agentes estadounidense fueron expresados en las discusiones porque eran dos asuntos que estaban en la opinión pública mexicana.