El Atlético de Madrid regresó ayer a los entrenamientos, horas después de su triunfo del miércoles en Copenhague (0-2) y su clasificación matemática para los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA, en una sesión en la que ya piensa en el Getafe, su próxima prueba en la Liga.
El equipo, que llegó en torno a las 5 horas al aeropuerto de Madrid procedente de Dinamarca se ejercitó en sesión vespertina, en la que los titulares hicieron un suave trabajo de recuperación, mientras que los suplentes del choque de ayer se entrenaron con más intensidad y disputaron un partido ante un combinado de la cantera.
En el entrenamiento faltaron Antonio López, con permiso del club, y José Antonio Reyes, que arrastra un golpe del duelo del domingo ante el Betis, aunque ambos estarán a disposición del mexicano Javier Aguirre, entrenador rojiblanco, para el encuentro frente al Getafe, el domingo en el estadio Vicente Calderón.
Para ese partido, el técnico cuenta con las bajas seguras de José Manuel Jurado, que ayer saltó al césped por primera vez desde que sufrió una lesión muscular hace diez días.