|
Según la Organización Panamericana de la Salud, cerca de 14.5 millones de centroamericanos son expuestos anualmente a intoxicaciones por plaguicidas, que producen efectos mortales en la salud humana como cáncer, malformaciones congénitas y destrucción del sistema nervioso.
Estas enfermedades relacionadas o agravadas por el trabajo, que muchas de ellas son equivocadamente, clasificadas como enfermedad común, obligan a que una significativa cantidad de trabajadores, se vean obligados a abandonar las faenas y dejar sin sostén económico a la familia.
Este hecho confirma lo acertado de los análisis que adelanta el Diálogo por el Seguro Social que coordina el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); específicamente, la Mesa de Riesgo Profesional, cuando recalca imperiosa necesidad de tener un instrumento legal renovado y moderno que permita identificar y diagnosticar con claridad, las enfermedades profesionales y que no siga el Programa de Enfermedad y Maternidad, cargando con mucho de los gastos correspondientes al de Riesgos Profesionales.
La atención de la salud de un trabajador, es una responsabilidad integral donde hay que darle atención tanto su aspecto biológico como social. En este sentido, tan importante es desarrollar un programa de prevención y de promoción de la seguridad. |