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Se trata de injertos de piel que en seis semanas lograr la curación.  |
Unos de los problemas más comunes de los diabéticos son las úlceras de los pies debido a la mala circulación sanguínea y a la falta de sensibilidad que no les permite identificar a tiempo una lesión. Una úlcera del pie no atendida, sin embargo, puede degenerar en una gangrena que llegue a requerir la amputación del pie y, en el peor de los casos, de la pierna completa.
El tratamiento convencional ha consistido en el uso de un zapato de yeso especial, en una operación de reducción de huesos, desinfección y aplicación de antibióticos por suero. La curación se ha logrado a los 6 u 8 meses, a veces hasta un año, lo que ha resultado en un gran esfuerzo para el paciente, tanto con respecto a su comodidad como a su bolsillo.
Ahora, un tratamiento practicado desde hace tres años por los médicos del South Miami Hospital, en Esatdos Unidos, parece proporcionar una solución al problema. Se trata de injertos de piel que en seis a doce semanas logran la curación que con los métodos tradicionales tomaría de seis a ocho meses. El injerto, un delgadísimo parche circular de piel de no más de diez centímetros de diámetro, se cose a la úlcera con anestesia local o se fija a la misma con venda, para que se integre con la piel circundante.
El Dr. Angel Cuesta, cirujano podiatra que lleva a cabo regularmente este tratamiento en el South Miami Hospital, relata que "a los pocos días de colocado el injerto pareciera que desaparece. Lo que ocurre en realidad es que comienza a absorber fluidos y a los cinco o seis días empieza a actuar. El tiempo de curación varía de acuerdo a la circulación sanguínea, al cuidado del paciente y al tipo de lesión", continúa el Dr. Cuesta, "pero en la actualidad estamos cerrando úlceras que antes tardaban meses en tan sólo seis semanas".
El Dr. Cuesta, comenta que "la técnica de injertos de piel para este tipo de úlceras no es nueva. Se llevaba a cabo anteriormente con la propia piel de los muslos del paciente, por ejemplo, o hasta con piel de animales como el cerdo".
La novedad es que ahora se elabora, por lo general, a partir de la incubación de la piel extraída de los prepucios de los bebés circuncidados en los hospitales. "Las células del prepucio de los niños recién nacidos tienen un enorme potencial para crecer y regenerarse", continúa el médico de raíces cubanas. "Las propiedades de desarrollo de la piel del bebé son diez veces superiores a las de la piel del adulto, que se deteriora con el tiempo".
El galeno añade que el éxito es prácticamente garantizado: "Este injerto tiene un 95% de efectividad y sólo en un 5% de los casos no responde por factores de tipo físico o por falta de circulación." ." Para mayor información visitar www.saludmiami.com. |