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El presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, Rafael Stanziola, consideró que la permanencia de la producción bananera el la región del Barú requiere un compromiso de ambas partes tanto de la empresa como del sindicato.
Expresó que preservar las fuentes de empleo debe existir un compromiso del país, de la comunidad y todos entes involucrados, a fin de poner todos los esfuerzos para que no se verifique un cierre, pues se constituye en el bienestar socioeconómico de una población que actualmente mantiene elevados niveles de desocupación.
Señaló que existen diferentes tipos de soluciones que pudieran brindarle alternativas a la población, por lo que indicó que si una de estas sería la creación de cooperativas debería analizarse.
Indicó que hay que tomar el ejemplo que existe en la provincia de Bocas del Toro en donde el modelo de las cooperativas hasta el momento ha sido existoso, por ello consideró que se debe ahondar en ese asunto que se convierte en uno de los puntos esenciales.
Manifestó que muchas organizaciones incluyendo el SIP, estarían dispuestos a brindar toda la ayuda necesaria a fin de evitar que los 2 mil 300 puestos de trabajo que existen la actualidad no se pierdan y más bien se puedan incrementar.
Dijo que existe mucha disponibilidad dentro de algunos grupos de trabajadores y residentes en el distrito de poder ejecutar el sistema cooperativo, pues desde hace años asociaciones organizadas han estado solicitando que se les permita producir las tierras que han sido abandonadas desde años por la Puerto Armuelles Fruti Company (PAFCO), sin embargo hasta el momento no se les ha concedido la personería jurídica para funcionar legalmente.
Señaló que hay que analizar a profundidad que cada hectárea de trabajo representa un puesto de trabajo directo, por ello dijo se tienen que hacer todos los esfuerzos posibles para evitar que desaparezca por completo la producción bananera que por tantos años dio certeros frutos económicos para el Barú.
Apuntó que lejos de la formación de cooperativas a cargo de los trabajadores, deben existir algunas otras personas lejos de la producción las cuales inclusive podrían estar interesadas en hacerse cargo.
Aunque dijo que aún no se puede cuantificar las pérdidas que darían con el cierre de la división en el Barú, advirtió que estas serían millones de balboas, pues el impacto socioeconómico sería muy elevado. |