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Younus Qanooni, líder de la Alianza del Norte.  |
En la tercera jornada de la conferencia inter-afgana de Bonn en Alemania, surgió ayer la esperanza de alcanzar "un acuerdo completo", mientras en Afganistán el ejército estadounidense siguió intensificando su despliegue ahora con soldados de infantería, para contribuir en la destrucción el último bastión talibán y perseguir a Bin Laden y a sus partidarios.
En Kabul, la Alianza del Norte anunció ayer por la noche que sus tropas, respaldadas por los norteamericanos, estaban cerca de Kandahar, ciudad que esperan poder tomar en una semana.
"Espero que en los dos próximos días alcanzaremos un acuerdo completo", declaró Yunus Qanuni, jefe de la delegación de la Alianza del Norte, la coalición que controla las tres cuartas partes de Afganistán, incluida la capital, Kabul.
La Alianza del Norte flexibilizó sus posturas en varios asuntos, al reconocque el ex rey Zahir Sha podría representar, y al afirmar no oponerse a una fuerza internacional de seguridad una vez que se haya establecido en Kabul una administración provisional. En Afganistán, el ejército estadounidense prosiguió su despliegue militar.
Un centenar de soldados de infantería de la décima división de montaña fue desplegado en el norte del país, al tiempo que otro grupo empezó ayer por la mañana a desminar y a reparar el aeropuerto civil de Mazar i Sharif, la principal ciudad del norte.
Mientras los últimos reductos del régimen talibán podrían estar a punto de ceder, las facciones afganas reunidas desde el martes en Bonn hicieron claros progresos en sus negociaciones políticas, presionadas por la ONU y por la comunidad internacional.
Un responsable de la Alianza, indicó que la los partidarios del ex rey Zahir Sha se pusieron de acuerdo sobre la creación de un Consejo supremo interino, una especie de parlamento provisional. |