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Al menos 8.000 haitianos se tomaron ayer las calles de la segunda ciudad del país, Cap-Haitien, clamando por la renuncia del presidente Jean-Bertrand Aristide.
Según varios observadores se trató de la más grande protesta que haya tenido que enfrentar Aristide desde que está en el poder. Los manifestantes, que vociferaban consignas con contenidos como "tenemos hambre, Aristide debe abandonar el poder", marcharon para expresar su oposición a lo que ellos consideran un elevado nivel de corrupción.
Desde que fue reelegido para un segundo período hace dos años, Aristide se ha mantenido acorralado en una polémica con la oposición acerca de un supuesto fraude.
El gobierno ha negado cualquier intento por alterar el resultado de la votación. Pero la discusión mantiene bloqueados millones de dólares de ayuda internacional que no llegarán, en tanto no se resuelva la disputa político-electoral. |