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César Aguilar junto a su señora madre, la que siempre ha sido su apoyo en su carrera como futbolista.  |
Comenzó sus primeros toques de balón de la mano de "Mello" en la primera etapa de Santa Librada, en San Miguelito, y quién se iba a imaginar que llegaría hasta el inmenso Estadio Nacional para catapultarse a la Copa Mundial Sub20 de Emiratos Arabes y quiere ir más allá, a la casa del Old Trafford inglés en un futuro no muy lejano.
Nos referimos a César Aguilar, espigado delantero de estatura baja, nacido en la ciudad capital, pero que se hizo realmente en San Miguelito. Todos recordarán a Aguilar con aquel gol que sobre Guatemala abrió la esperanza de todos los panameños de que el Mundial, un mundial al fin, estaba más cerca que nunca el pasado mes de octubre.
Nos recibió al igual que su familia, en su residencia en el sector de Las Cumbres, en San Miguelito, y nos contó varios aspectos de su carrera como futbolista y como persona.
Aguilar se confiesa muy afortunado de contar con una familia que gusta del balompié y que lo ha respaldado mucho, incluso desde su carrera formal con la Academia Sporting'89 (hoy Sporting Coclé), y que le gustaría seguir haciendo más con el fútbol, aún a pesar de estar consciente de que la profesión deportiva es corta y aspira a realizar estudios de Diseño Gráfico en la Universidad de Panamá, después que culmine sus compromisos superiores en el glorioso "Nido de Aguilas" del Instituto Nacional.
En sus 18 años de vida, Aguilar comentaba que le ha sido favorable su carrera futbolística que comenzó de la mano de un señor al que le decían "Mello" y lo involucró en sus primeros toques de balón para llegar a su primera competencia en las ligas recreativas de la Primera Etapa del sector de Santa Librada.
A los nueve años fue que comenzó su carrera formal en las filas del Sporting, bajo la tutela del profesor César Morales, y fue allí donde se relacionó con otros compañeros que igualmente compartieron la alegría de haber hecho historia con su clasificación a EAU. Juan Ramón Solís, René Cohn, Jean Bocanegra, entre otros, serían sus compañeros de proceso con los académicos y con la selección desde la Sub17, en el que incluso ahora siguen manteniendo comunicación constante, pese a que ha lamentado que la franquicia rojinegra se haya trasladado al interior.
Respecto a lo que ha sido la aventura hacia el Mundial Sub20, Aguilar lo calificó de "muy grande" para el grupo. De la mano de Gary Stempel, al que se han acostumbrado a su trabajo que ha sido metódico y muy profesional, hicieron una preparación en el que la gira a Brasil sirvió de mucho, ya que se pudo conocer la capacidad del fútbol brasileño y que en el mismo torneo se vio. Desde dentro, Aguilar nos comentaba que había mucho nerviosismo pero a la vez, mucha seguridad de que podían lograr el objetivo.
"Al principio, fue muy tenso y duro, pero poco a poco pudimos tener confianza e ir con seguridad, especialmente frente a Cuba y México, que nosotros podíamos ganar y enfrentarlos como un partido más", afirmó el delantero, que aún recuerda cómo su familia que asistió a los partidos, celebró por todo lo alto el esfuerzo tanto de él como de sus compañeros.
Sobre lo que espera del Mundial en sí, Aguilar dijo que espera enfrentarlos con igual respeto y como rivales que buscan dar lo mejor de sí. Y aunque serán rivales poco usuales de enfrentar para una selección panameña, considera que los elencos europeos serán la nota que dominará el evento de abril del próximo año.
Pero aún quiere ir más allá. El delantero nacional señaló que en el medio de ANAPROF hay tres equipos de Primera División que están en "veremos", su acceso a los mismos, pero que su mayor aspiración es jugar en el exterior, considerando que le ha gustado mucho el fútbol brasileño y también el argentino, pero que prefiere que con el Mundial, se pueda hacer realidad su mayor deseo de estar en el fútbol europeo y especialmente en las filas del Manchester United de Inglaterra, ya que le gusta su modo de jugar que es el propio.
En lo personal, la vida de César Aguilar es el de un muchacho hiperactivo, en el que de la escuela va a los entrenamientos, "a veces llego hasta tarde a casa pero vale la pena esforzarse", dijo, y el salir a divertirse con los amigos, especialmente con sus compañeros de grupo, es lo que mantiene a este delantero su ímpetu de seguir adelante en su carrera. |