"Hace 30 años, detecté que mi esposo sufría de diabetes. Él orinaba mucho y donde orinaba siempre había hormigas. Además, lidié con su papá, que también sufría de diabetes", recordó la señora Ana, quien asegura que desde que se enteró de la enfermedad de su esposo jamás lo ha dejado solo, y la lucha ha sido intensa.
Entre apuros por ir a atenderlo, contó que cuando su esposo se enteró, lo tomó bien, y ya estaba en la religión. "Él no quiso ir a seminarios ni nada, sólo le pidió al doctor una dieta; lo mejor hubiese sido que hubiera asistido a talleres, ya que luego le cortaron la pierna y perdió la vista", dijo. Manifestó que cuando él perdió la vista, un doctor le dijo que lo podía operar y todo volvería a la normalidad, pero eso jamás pasó y todavía está pagando el préstamo que hizo para que fuera operado. Lo peor para esta familia es que la mayoría de las veces no hay medicamentos, se acaba la insulina y las jeringuillas no sirven.
Este es sólo uno de los miles de casos que hay en Panamá. Según el doctor Edgardo Gaitán, director de la Escuela para Diabéticos, el 10% de la población panameña sufre esta enfermedad, cuyo día internacional se conmemora hoy.
Para Gaitán, la diabetes en la mayoría de los casos se debe a la sobrealimentación y al sedentarismo. Asegura que también se presenta en niños y adolescentes por estas causas.
"Los niños también son afectados por la diabetes tipo I (tipo uno) que se cree se debe a una infección viral que les daña el páncreas, y por tanto, no producen la insulina adecuada. El consumo excesivo de carbohidratos acelera la aparición de la diabetes", dijo el doctor, quien manifestó que no hay estadísticas de la cantidad de niños que sufre esta enfermedad, pero es un problema creciente.
Asegura el doctor que en Panamá el mayor problema de los diabéticos es la falta de educación acerca de la enfermedad y cómo controlarla, por ello crearon "La Escuela para Diabéticos" que reúne a cerca de 750 personas, quienes realizan reuniones periódicas para conocer más de esta enfermedad a través de talleres y seminarios.
¿QUIENES SON MAS PROPENSOS?
"La diabetes ataca a ambos sexos, aunque hay un leve predominio de mujeres, quizás se debe a que ellas se interesan más en atender sus problemas de salud que los varones", manifestó el doctor Edgardo Gaitán.
Por otro lado, manifestó que esta enfermedad también causa problemas con la actividad sexual, sobre todo en los hombres, pues daña los nervios y arterias que producen la erección. "Esto también ocurre en hombres jóvenes", aseveró.
LA FAMILIA Y LA DIABETES
La pareja, los hijos y los padres juegan un papel muy importante en la vida de un diabético, ya que estos influyen en la actitud del enfermo ante la enfermedad, en el consumo de comidas y las actividades físicas. Según Gaitán es indispensable que las familias conozcan los mecanismos para controlar la diabetes y también los deben acompañar a talleres y seminarios.
"El diabético puede comer de todo, pero, todo debe ser medido y administrado en cantidades que no le perjudiquen, por eso es importante que el diabético se eduque en las cuestiones alimenticias que le convienen", dijo el doctor.
Mañana, 15 de noviembre, la Escuela para Diabéticos va a celebrar un seminario en el Auditorio de la ULACIT, en Vía España, desde las 8:30 a.m. a 12 m.d.