Un bebé de 17 meses de vida, fue golpeado y abandonado a su suerte en Londres. El niño tenía más de 50 heridas, 15 de ellas alrededor de la boca, así como otras en el cráneo y oídos, pero además tenía 8 fracturas en las costillas. "Parece como si lo hubieran usado como un saco de boxeo", dijo un detective.
A causa del maltrato, el niño murió. Su madre, una mujer de 27 años, y su novio, un sádico de 32 años, fueron condenados a 14 años de prisión.