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Sus chatarras son hoy "adornos" que propician enfermedades como focos de infección.  |
En Changuinola, provincia de Bocas del Toro, las propias autoridades han hecho caso omiso a la amenaza de dengue hemorrágico que cunde en los últimos días en cada rincón del país. Sus chatarras son hoy "adornos" que propician enfermedades como focos de infección.
Un ejemplo de ello es este vehículo para uso del alcalde que fue destruido en un accidente desde la pasada administración y sorprendentemente los restos permanecen en la parte trasera del edificio municipal de Changuinola.
En el lugar, que hasta hace un mes albergaba las oficinas del Ministerio de Salud en Finca Ocho, unas cinco chatarras aguardan pacientes a que llegue algún Aedes Aegypti, mensajero de la muerte.
Mientras que en Finca 6, está ubicada la antigua sede de varias instituciones que al mudarse, dejaron como herencia a los vecinos, carros viejos que se han convertido en el hogar de insectos y alimañas.
A unos metros del Aeropuerto Manuel Niño de Changuinola y frente a instituciones como, IPACOOP, MIVI, Banco Hipotecario, entre otros, la situación no es distinta.
Consultados al respecto, tanto autoridades municipales como de Salud, responsabilizaron a la Contraloría de la República que no les permite deshacerse de los hierros viejos pues no han sido sacados del inventario de activos de las instituciones. |