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A medida que hemos ido integrando los espacios exteriores a nuestra vida diaria, el mercado ha ido incorporando atractivos modelos de muebles de terraza, que son bastante más que la extensión del interior de la casa.
Hay para todos los gustos y estilos: coloridos o neutros, grandes o chicos, pesados y livianos, rústicos y elegantes, clásicos o modernos.... Busque el que mejor se ajuste a sus preferencias.
¿CUÁL ESCOGER?
Antes de elegir sus muebles de terraza, examine el sector en dónde piensa instalarlos y asegúrese que sus tamaños sean los adecuados para el espacio disponible.
Si su terraza es amplia, podrá darse el gusto de escoger muebles grandes y cómodos, y siempre lucirá bien.
Pero, por muy cómodos que le parezcan, si su terraza es pequeña, no trate de meterlos a la fuerza: sólo conseguirá un efecto atiborrado y una circulación incómoda.
Existen algunos trucos para "ampliar" una terraza pequeña: prefiera muebles abatibles, plegables o apilables; las mesas de resina son desmontables; accesorios como treillage o toldos armables producen una mayor amplitud óptica.
¿DE QUÉ COLOR Y ESTILO?
Si quiere lograr continuidad entre el espacio interior de su casa y el exterior, piense en su terraza como una prolongación de ella y decórela en el mismo estilo.
Si no le importa producir un quiebre, observe también otras opciones.
Si concibe su terraza como un espacio de transición entre jardín y casa, no descuide el detalle del color, especialmente al incorporar ciertos elementos complementarios como cojines, maceteros y flores. El color cumplirá un papel muy importante. Los verdes se integran al paisaje, en tanto que los tonos fuertes como rojos, naranjas y amarillos destacan por sí solos. Pero ¡ojo!, si opta por tonos fuertes piense en su comportamiento con el paso del tiempo y la acción de los rayos solares: generalmente tienden a apagarse.
¿DE QUÉ MATERIAL?
Para la estructura, podrá escoger entre plástico, metales (aluminio, acero y fierro con distintos tratamientos) y materiales naturales como rattán, mimbre o madera.
El plástico es económico, fácil de limpiar y durable. Con él se fabrican muebles livianos, que resultan muy prácticos para la mayoría de las situaciones, excepto en espacios muy abiertos, con mucho viento. Algunos se fabrican con tubos de PVC unidos con adhesivos especiales y otros con resina moldeada. Muchos nuevos diseños permiten apilarlos fácilmente en altura y usarlos con o sin cojines.
El aluminio, un material asociado con lo moderno, es liviano y no se oxida. Los muebles fabricados con aluminio de buena calidad pueden ser muy resistentes y durables en exteriores, pero no suelen ser una opción económica.
El fierro fundido es un material pesado, que da sensación de solidez. Requiere de cojines, pues al tacto resulta muy frío en invierno y quemante en verano. Necesita además un tratamiento especial de protección, ya que de otro modo terminará oxidándose. Ocasionalmente habrá que darle un retoque
El acero es más pesado que el aluminio, pero más liviano que el fierro fundido. Los muebles con estructura de acero pueden ser económicos, pero es necesario protegerlos del óxido para conseguir una mayor duración.
El mimbre y el rattán por su origen "natural" son materiales muy adecuados para muebles de terraza. Eso sí, es preferible usarlos siempre con cojines para mayor comodidad y duración. Con una adecuada protección pueden soportar sin problemas los rayos del sol y los embates de la lluvia.
La madera es también una atractiva opción natural. Se pueden conseguir buenas alternativas a precios moderados, pero es necesario darle una "manito de gato" cada cierto tiempo para mantener los muebles en buenas condiciones. |