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El éxito de Bolaños en Nicaragua se debió a que logró con su campaña electoral que los nicaragüenses recuperaran la memoria.
Ante los ataques de corrupción formulados por los sandinistas contra el gobierno liberal del presidente Arnoldo Alemán, el candidato Bolaños recordó con vehemencia la gran corrupción sandinista conocida como "La piñata". Ante las quejas de represión presentadas por los sandinistas, Bolaños ripostó rememorando la violación de los derechos humanos de la dictadura que encabezaban Borges y los hermanos Ortega. Ante los ataques contra la crisis económica actual, Bolaños contraatacaba recordando la espantosa crisis económica que causaron los sandinistas cuando estuvieron en el poder.
Bolaños logró el triunfo porque además transmitió un perfil de moralidad que era lo opuesto a la imagen de las depravaciones que Zoila América denunció en contra de Ortega.
El fracaso del sandinismo es la tercera derrota que la memoria popular les propina a los demagogos seudo izquierdistas de América Latina: Fox derrotó al PRI, Toledo derrotó al aprismo y Bolaños derrotó al Sandinismo. En esa misma secuencia histórica, en Panamá será derrotado el perredismo.
Hay que suponer que Martín Torrijos, el Secretario General del PRD, quien acompañó a Daniel Ortega durante la campaña nicaragüense, debe estar apesadumbrado ante los pronósticos que genera la derrota sandinista. Debe aumentar sus congojas el recuerdo de los efusivos abrazos que se dio con el representante sandinista, Tomás Borge, quien en un exceso de confianza, aseguró a la concurrencia los triunfos futuros de Daniel Ortega y del hijo de Omar.
La pesadumbre perredista ante la derrota del sandinismo tiene fundamento, ya que hay grandes similitudes entre la situación nicaragüense y la panameña. Por ejemplo, el PRD ha montado una campaña que constantemente acusa de corrupción al gobierno de Mireya Moscoso. Pero el pueblo no olvida la corrupción del PRD, es congénita o de corte nigeriano, por alusión al país donde según Transparencia Internacional se percibe más corrupción que en cualquier otro Estado del mundo.
La ciudadanía sabe que el gobierno de Mireya Moscoso es respetuoso de los derechos humanos. El pueblo recuerda también que los gobiernos de la dictadura del P.R.D. dejaron millares de huesos esparcidos por la geografía nacional, osamentas que todavía están siendo buscadas por los familiares de los desaparecidos para darles cristiana sepultura, a pesar de los esfuerzos del pacto META en sentido contrario.
El PRD acusa de la crisis económica al gobierno de Mireya Moscoso, pero la ciudadanía sabe que ese partido y sus aliados militares son los causantes de los altos niveles de extrema pobreza y marginación en nuestro país. El pueblo sabe también que la enorme deuda que obstaculiza el crecimiento es una deuda perredista que convirtió a sus gestores en jeques tropicales.
Como el pueblo panameño, el pueblo nicaragüense no ha perdido su memoria. Por ello, en el 2004 el PRD volverá a morder el polvo de la derrota, por segunda vez consecutiva, como acaban de morderlo Daniel Ortega y el sandinismo en Nicaragua. |