En vertederos improvisados se han convertido algunas paradas de buses de la ciudad de Santiago.
A pesar de que cientos de personas, provenientes de diversas partes del país, llegaron a Veraguas para participar en la celebración de la gesta separatista de 1903, las autoridades no enviaron ninguna cuadrilla de ornato a limpiar las paradas que causaron muy mala imagen.
La acumulación de basura, además de contaminar el ambiente, provocó malos olores.
La caseta de buses, ubicada frente al Instituto Omar Torrijos Herrera, es una de las más sucias.