El nuevo comandante del Ejército de Colombia, general óscar González, admitió en reportajes publicados ayer que sus máximos temores son el peligro por la corrupción del narcotráfico y las violaciones a los derechos humanos.
"El peligro de corrupción por el narcotráfico y el riesgo de violación de derechos humanos por parte de algunos miembros de nuestro cuerpo son mis más grandes preocupaciones", reconoció González.
El alto oficial asumió esta semana, agitada para el Ejército, institución que se sacude en medio de un escándalo por ejecuciones extrajudiciales o "falsos positivos", lo que obligó a renunciar a su antecesor, el general Mario Montoya.