El primer ministro británico, el laborista Gordon Brown, prometió ayer trabajar con el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, para construir una sociedad más justa en el mundo.
En un artículo publicado en el "The Observer", Brown aboga por una nueva sociedad en la que se premie a quienes trabajan duro, se proteja a las familias y se regulen los mercados con principios morales.
Según el líder laborista, los votantes estadounidenses protagonizaron un "momento destacado" en la historia al elegir a un "presidente progresista" que cree en el poder de la intervención estatal para responder a la actual crisis económica.