Bien dice el conocido refrán: "En pelea de marido y mujer, nadie se debe meter".
Y es que por ir a separar una pelea familiar, el ciudadano Ubaldino Hernández se llevó la peor parte.
Según fuentes, eran pasadas las 10: 00 de la noche cuando Hernández iba llegando a su residencia en Calle Cuarta de Las Mañanitas.
Supuestamente, justo cuando iba llegando, había una discusión, por lo que el trató de calmar la situación.
Lo que jamás imaginó es que terminaría con una herida de arma blanca en el brazo izquierdo y con la cabeza rota por una pedrada.
Hernández fue trasladado a la Policlínica JJ Vallarino en busca de atención médica, pero lo transfirieron en ambulancia al Santo Tomás.