George Bush llega a Panamá en un ambiente muy diferente a la visita que hace 13 años hizo su padre también en calidad de presidente de Estados Unidos. Para entonces estaban muy frescas las heridas de la invasión norteamericana del 20 de diciembre de 1989.
Ahora las circunstancias son otras. El Partido Revolucionario Democrático (PRD), que en 1992 lideró las protestas contra Bush Padre, ahora está en el poder. Los grupos de la izquierda agrupados en FRENADESSO, encabeza ahora el rechazo de la visita Bush Hijo.
Los temas que gravitan en la actualidad son diferentes. Ya no es la preparación de Panamá para recibir el Canal ni la preparación de la salida del Comando Sur. Ahora la agenda es el libre comercio, la ampliación de la vía acuática y los temas relativos al combate de terrorismo y narcotráfico.
Panamá negocia desde abril del 2004 un Tratado de libre Comercio con Estados Unidos, que está casi listo en un 95%, pero faltan aspectos sensitivos en materia agropecuaria.
Estados Unidos también tiene interés en el negocio que representaría la ampliación del Canal. Las compañías norteamericanas quieren tener alguna ventaja para desarrollar eso trabajos, tomando en consideración que la vía acuática fue construida por los Estados Unidos.
De igual modo, ha sido una vieja aspiración norteamericana tener un papel principal en la defensa del Canal en caso de algún peligro, sobre todo ahora con el terrorismo que sorprende al mundo.
Pero no hay que olvidar que Estados Unidos también tiene el compromiso de limpiar los 105 mil artefactos explosivos y municiones no detonadas. Panamá no pierde nada en presentar al presidente visitante su inquietud sobre el tema.