El obispo anglicano Gene Robinson criticó a la Iglesia Católica, afirmando que la actitud del Vaticano hacia los homosexuales es un acto de violencia que debe ser confrontado.
Robinson, quien fue el primer obispo abiertamente homosexual de la Iglesia Episcopal, la rama en Estados Unidos de la Comunidad Anglicana Mundial, hizo las declaraciones durante una visita a Londres.