La francesa Amelie Mauresmo, en horas bajas en las últimas citas, salió a flote en el torneo de Filadelfia, que conquistó por tercer año consecutivo al batir en la final a la rusa Elena Dementieva por 7-5, 2-6 y 7-5.
La raqueta de Saint Germains en Laye, actualmente cuarta jugadora del mundo, aprovechó las condiciones de un abierto en el que explota su mejor tenis para terminar con una racha poco habitual.
Sus recientes compromisos habían sido decepcionantes y Mauresmo había salido de ellos de forma prematura.