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EDITORIAL
Aplauso
Después de las críticas que se generaron al inicio, no hay duda que el Comité Nacional del Centenario merece el aplauso por la organización de los festejos para celebrar los 100 años de la República.
Fue un espectáculo digno. En la avenida Balboa hubo desde la presentación de la Sinfónica Nacional hasta las expresiones populares de la música típica, salsa, reggae y rock latino.
El desfile de carros alegóricos, los fuegos artificiales, las murgas y las expresiones religiosas que se dieron en la mayoría de las parroquias del país, será un hecho para recordar por siempre.
El que vivió estos días del Centenario hizo historia. Será una cosa que pocos de los que hoy estamos en esta Patria podremos disfrutar nuevamente.
El que estuvo en la avenida Balboa pudo observar el fervor patriótico de un pueblo, que agitaba su bandera tricolor. Ese era el homenaje de los panameños a su Patria; las diferencias se olvidaron en esos días.
La organización debe servir de ejemplo para futuros eventos. Surge la interrogante de inmediato ¿por qué no se puede presentar en Panamá un carnaval con los detalles y el lujo que se expuso durante las fiestas del Centenario?.
También es probable que con la expresión de alegría que hubo durante los días 3 y 4 de noviembre, surja la iniciativa de celebrar en el futuro de una manera diferente las fiestas Patria. En el día, los estudiantes rindiéndole tributo a través de los desfiles por las calles de la ciudad y en la noche el pueblo divirtiéndose sanamente en la avenida Balboa.
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PUNTO CRITICO |
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