Panamá celebra su cumpleaños. Ya son 103 años de la gesta separatista del 3 de noviembre de 1903, cuando los panameños decidieron forjar su propio destino en el sitial de las naciones.
Este año los deportistas serán nuevamente los abanderados. Irving Saladino, un chico salido de Colón que se puede darle a Panamá su primera medalla de oro en una Olimpiada y una leyenda viviente del boxeo: Roberto "Mano de Piedra" Durán, son los designados para llevar la bandera nacional este 3 y 4 de noviembre. La fecha de hoy sirve para recordar los esfuerzos de los próceres decididos a materializar las aspiraciones panameñas de lograr una patria propia y cancelar la unión por 82 años con Colombia.
El momento sirve para recordar los aportes de esos próceres y también sirve de clarinada para que los políticos entiendan que no debe prosperar en el suelo istmeño el germen de la corrupción, que socava tanto a la esfera gubernamental como particular.
En la jornada de rendirle honor a la Patria no cabe la política, porque hoy la juventud y los adultos salen a las calles a rendirle tributo a la nación con el redoble de tambores, la sonoridad del clarín, las dianas y los rítmicos desfiles, que serán las expresiones del sentimiento patriótico, que debemos cultivar para resaltar la panameñidad.
Pero también debe haber un momento de silencio para demostrar la solidaridad con aquellos hermanos muertos en las tragedias de la Caja de Seguro Social y del autobús incendiado. Hay que rendirle tributo a la Patria, pero sin olvidar a los que hace poco han caído de una manera tan dolorosa. Si se produce alguna protesta que sea con el debido respeto, para no manchar un momento en que todos debemos estar unidos para rendirle tributo a la tierra que nos vio nacer.