Anarquía del taxista
Por: Magíster Miriam González
El servicio de transporte selectivo (TAXIS) en la ciudad de Panamá, es deficiente y anárquico ante la mirada impávida de los supuestos inspectores de la Autoridad de Tránsito, mientras son pocos los medios de comunicación social que cumplen con su función edificante de agente de cambio al prestar la debida atención a este problema.
Sólo cuando acontece una desgracia es que desesperadamente se intentan aplicar correctivos, tal como aconteció con el triste caso del incendio del autobús en La Cresta.
En ese contexto, el servicio de taxis en la metrópolis, aparte de ser terriblemente malo, es peligroso, pues, buena parte de los vehículos utilizados para esos menesteres registran severos defectos mecánicos: sin embargo, con su Patente de Corso, circulan libremente como trampas de muertes a la espera de una desafortunada víctima y esa víctima puede ser usted, su madre o su hijo.
Y que decir del servicio, para muestra: los taxistas escogen, según sus intereses, donde llevar al usuario y hasta se dan el lujo de decir "no voy para allá" ó, con malos modos, hasta hacer bajar al usuario del taxi porque el destino de éste último no llena sus expectativas.
Lo cierto es que el usuario pasa horas parado ante la intemperie (sol, lluvia) esperando un taxi que cumpla con su función de servir. Es lamentable que esto ocurra, pues, los taxistas violan impunemente normas básicas para lo cual se han comprometido cumplir al usufructuar el cupo que le otorgó en debida forma la ATTT.
Si usted (usuario) hace la denuncia al Teléfono 502-0550, se percatará que lo comunican a la Dirección de Relaciones Públicas de la Autoridad de Tránsito, donde su denuncia es dirigida a otro estamento en el que levanta un expediente. Por cierto, hasta la fecha no he visto publicado ningún informe oficial sobre taxistas sancionados o que se les haya quitado el cupo por no cumplir con su deber. Tampoco he visto campaña alguna de la Autoridad de Tránsito para estimular al usuario para que haga la denuncia respectiva.
Curiosamente, mientras las denuncias siguen el curso de la soñolienta burocracia, el servicio de taxis sigue de mal en peor, especialmente en las horas pico cuando los taxistas escogen unilateralmente hacer las carreras cortas, arguyendo que hay tranques, o que la gasolina está muy cara, y que no es negocio llevarlo a usted (usuario) del Dorado hasta Chanis, o de Marbella a Bethania.