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TEMAS DE ACTUALIDAD
"Saquen sus manos del Darién"

Mons. Rómulo Emiliani, cmf.
Obispo Vicario Apostólico de Darién
Somos un país pequeño pero soberano y el Darién es una región donde todavía los pobres tienen tierra y hay esperanza en un mundo mejor, pero ustedes, quienes quieran que sean, están truncando todos esos procesos de desarrollo integral, por lo que les pedimos que saquen sus manos del Darién. Si son miembros de cualquier grupo violento colombiano vienen bañados de sangre derramada por las víctimas de una guerra cruel y absurda. Si son una mezcla de nacionales y extranjeros, simplemente malhechores, igual les decimos saquen sus manos del Darién porque aquí queremos vivir en paz. Ya nos basta y sobra nuestra pobreza para bañarla de sangre inocente. Devuelvan ya al señor Domingo Samaniego y al señor Alexis Ortiz, ambos secuestrados y cuyas familias lloran hoy desconsoladamente. Ya dejaron en consternación y luto a la familia del señor Antonio "Pipo" González, asesinado al resistirse al secuestro. Les vuelvo a decir, saquen sus manos del Darién, ustedes quienes quieran que sean. Dos veces asaltaron a un pueblo de pobres indígenas llamado El Común, en el río Chico; otra vez, en el río Tuira asaltaron a Boca de Cupe y dejaron un policía muerto (ahogado) y a otro policía inválido al ser baleado. Asaltaron, en otro momento, el centro pastoral católico de Errabachi, en el río Chico, ocasionando la salida temporal de los misioneros. Otra vez, en el mismo río Tuira, asaltaron a la comunidad de Capetí y robaron los alimentos del pueblo, manteniendo a toda una comunidad y una religiosa salesiana secuestrados por varias horas; al día siguiente asesinaron a un habitante de Boca de Cupe. En otra ocasión hirieron de tres disparos en una pierna a un sargento de la Policía Nacional en el río Chico y también ahí balearon en la cara a una motorista de la misión católica. Otra vez asaltaron Canaán, Membrillo y asesinaron a un indígena, el señor Alberto Chocho. Les estamos pidiendo, saquen sus manos del Darién, quienes quieran que sean. Ustedes, quienes una vez asaltaron varios camiones en el camino a Peñitas y otra vez a once pescadores en Garachiné, a quienes le robaron sus motores fuera de borda, saquen sus manos del Darién. Ustedes, los que asesinaron al agente de la Policía, Branda, en el río Tuira, y los que secuestraron por casi un año al señor Monti Ramos, les decimos, saquen sus manos del Darién. Esta es la única provincia donde los pobres, muchos de ellos, tienen tierra pero ellos tienen miedo y la están vendiendo. Aquí soñamos con tierra para todos, progreso y armonía, respeto al derecho de los pobres y a la originalidad de toda persona. No alteren esto y no hagan sufrir más a los pobres, que son siempre, al final, los que más son afectados por el caos social. Esta es una región donde mucha gente está construyendo un mundo mejor a base de mucho esfuerzo y sacrificio y no queremos que se convierta en tierra de nadie. Nos duele la guerra de Colombia y nos unimos al sufrimiento de millones de colombianos y colombianas que ya están hartos de tanta violencia y no quieren más luto en sus casas. Nos solidarizamos con todos los desplazados que caminan por Colombia y se internan en las diferentes fronteras de ese país, buscando un poco de seguridad y llevándose consigo sus ollas y algo de ropa y mucho dolor acumulado por una guerra absurda y que no debe continuar. Aquí en el Darién también los tenemos; desplazados sin casa y sin futuro, que se cobijan bajo el emparo de una tierra pobre pero generosa. Saquen sus manos del Darién, extranjeros y nacionales que atentan contra la paz, los que fabrican sus fechorías protegidos por la noche y atacando de sorpresa. Somos un pueblo pobre pero consciente de nuestros derechos y aquí sólo son bienvenidos, los que traen la paz y el trabajo digno. No queremos la guerra ni la muerte provocada por el odio y la codicia. Saquen sus manos del Darién.
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