Murió alcalde de Tegucigalpa en
accidente de helicóptero
Tegucigalpa
AFP
El alcalde de Tegucigalpa,
César Armando Castellanos, y otras tres personas murieron este domingo
al accidentarse el helicóptero en que sobrevolaban el sector sureste
de la capital, devastado por los efectos del huracán Mitch, informaron
fuentes de la Fuerza Aérea.
Las otras tres víctimas fueron el mayor José Arnaldo Miranda
(piloto), el camarógrafo Geovanni Sánchez y el jefe de la
División de Infraestructura de la alcaldía de Tegucigalpa,
Arturo Calona, quien también era el presidente del Colegio de Ingenieros.
La aeronave se desplomó a las 16H35 locales (22H35 GMT), al parecer
por una falla mecánica, cuando sobrevolaba a baja altura sobre el
boulevard de las Fuerzas Armadas.
Castellanos, que este día cumplía 50 años, también
ex ministro de Salud, participaba en una operación de evaluación
del desastre y de entrega de medicamentos en algunas comunidades afectadas
por las inundaciones. Cuando la aeronave se desplomó, se dirigía
a la colonia La Esperanza.
En los últimos dos días, Castellanos, conocido como "El
Gordito", dirigía pesonalmente las tareas de asistencia a la
población capitalina gravemente afectada por el desbordamiento de
los ríos Chiquito y Choluteca.
Testigos del accidente narraron que el helicóptero se "convirtió
en una bola de humo" antes de desplomarse.
Los cuerpos de socorro acudieron esta tarde a rescatar los cuerpos carbonizados.
La muerte de Castellanos, médico de profesión y prominente
dirigente del opositor Partido Nacional, generó gran conmoción,
pues gozaba de simpatía entre los capitalinos.
Una unidad del cuerpo de bomberos, que casualmente se encontraba en un
puente inmediato al lugar donde cayó el helicóptero, se presentó
de inmediato y a pesar de apagar el fuego, Castellanos y la tripulación
ya habían muerto carbonizados, entre los hierros retorcidos de la
nave despedazada.
La confusión se apoderó rápidamente de decenas de
personas -vecinos de la zona- que consternados y en medio del constante
sonar de sirenas, se resistían a creer que su alcalde había
muerto.
El presidente del Congreso, Rafael Pineda, al resaltar los méritos
del alcalde, lloró y dijo que "fue una persona entregada a su
pueblo. El quería transformar la capital y por preocuparse por sus
ciudadanos murió".
Los restos del alcalde, y de las demás víctimas, fueron
trasladados en un helicóptero hasta la Fuerza Aérea hondureña,
donde un grupo de forenses practicaría el reconocimiento de ley.
Castellanos estaba casado y tenía cinco hijos.

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