Una escena tan dantesca que parecía sacada de una película de terror.
Masa encefálica y partes humanas diseminadas en el pavimento, pero sobre todo, sangre, mucha sangre.
No, no se trataba de una producción que se exhibe en las salas de cine para la Noche de Brujas, sino de un hecho cruel que ha dejado asombrados a los que lo presenciaron y a la comunidad en general.
Rolando Rodríguez García, de 34 años, salía de un centro de diversión nocturno ubicado en Los Andes, distrito de San Miguelito, la madrugada de ayer sábado.
Intentaba cruzar la peligrosa Vía Boyd Rooselvet , cuando el auto Mitsubichi Lancer con matrícula 292735, conducido por Aníbal Guillermo Rivera, de 28 años, lo atropelló.
Pero, no se trató de un atropello tradicional sino que el conductor Rivera, sin supuestamente darse cuenta, arrastró el cuerpo de Rolando García enganchado en la parte trasera del auto, más de 5 kilómetros, desde Los Andes hasta La Cabima, donde tuvo que detenerse porque un patrulla policial lo esperaba en el lugar.
Según testigos, el conductor Rivera hizo caso omiso a las advertencias que le hacían otros conductores, así como peatones, que presenciaban el dantesco hecho a lo largo de la carretera.
El auto implicado no pertenecía a Rivera, se lo prestó un amigo que estaba en el mismo centro nocturno que él, debido a su insistencia de que quería retirarse.
Al hacérsele la prueba de alcoholemia a Rivera, la misma superaba los 100 puntos, cuando el índice aceptable es de 50.
Tanto el conductor del vehículo, como propietario fueron retenidos.
En los 303 días que han transcurrido del año, han fallecido en las calles y carreteras del país 376 personas.
Los atropellos siguen encabezando la fatídica estadística con 139 casos.