Esto es un escrito de Luis Méndez.
Las costumbres y tradiciones de mi pueblo dan una visión clara de una región esplendorosa y llena de colorido.
Las cosas tangibles de una tierra, mezcla del pasado y el presente, hacen una hermosa composición poética de la vida primitiva.
En mis cuadros plasmo lo primitivo de mis costumbres lo que antes solo podía conservarse por medio de cantos y narraciones y a la vez doy un mensaje de lo que es un pueblo lleno de tradiciones.
Brindo, reflejado en mis obras, el testimonio vivo del arte de la región indígena.
Quiero darle las gracias a todas aquellas personas que en una u otra forma me han ayudado y muy en especial al Dr. Benjamín F. Boyd y Sra. Canqui de Boyd quienes en todo momento me alentaron a seguir adelante con mis obras.
Este es otro de los escritos que nos deja Méndez, como muestra del cariño y amor a su pueblo, el orgullo que era para el ser indígena y mostrar al mundo parte de la identidad cultural de su comarca y del pueblo panameño.
PANAMA, 4 DE OCTUBRE DE 1980.
Es emocionante saber que a media hora (por avioneta) del Canal de Panamá, aún subsiste un pueblo que ha mantenido su raza en toda su pureza y que conserva sus tradiciones y costumbres que heredaron de sus antepasados y cuyo origen remonta muchos siglos. En mis pinturas doy a conocer una visión milenaria, la del pueblo Kuna o Tule.
Nuestra cultura, cuyo fundamento y fin es la armonía con la naturaleza.
En el cuadro (Tule Masi N° 2) plasmo lo primitivo de nuestras costumbres.
La vida cotidiana de una familia preparando el almuerzo (Tule Masi) que consiste en agua de coco, verdura, pescado, langostas, cambombias y carne de monte. Los hombres son los encargados del sustento familiar.
En la madrugada van a la tierra firme a buscar guineos, arroz, maíz, yuca, coco, leña, o a cazar venados, tapir, puerco de monte, iguana, pavo de monte, etc. Terminada sus faenas diarias, descansan bajo sus bohíos, recostados sobre sus hamacas, conversando, cantando o fumando su tradicional pipa.
Las mujeres Kunas son estimadas porque son ellas las que mantienen la pureza de su raza. Ataviadas de sus llamativas molas que es la pieza de lujo y en su confección ponen su mayor esmero y sus habilidades artísticas.
Una estrecha falda de una sola pieza y prendida fuertemente a la cintura cubre sus extremidades inferiores hasta media pierna. La cabeza va cubierta de un pañuelo rojo (muswe) con dibujos amarillos, que deja al descubierto su cabellera azabache cortada hermosamente sobre la frente. Completa su vistosa indumentaria con adornos en sus orejas y nariz con gruesas argollas de oro.
Toda familia tiene su choza, su cayuco, terrenos de cultivo, sus palmeras, su cría de pollos y de puerco y son dueños y amos del mar extenso y pródigo. Mantenemos nuestras islas en una limpieza completa, arrulladas por el mar y quemante sol que seducen de tal manera que uno disfruta hasta el máximo del privilegio de esta vida llena de tradiciones.
Quiero darle las gracias a la Casa Roche, muy especial al Sr. Rudoll Ruegsegger, por haberme escogido y darme la oportunidad para que el mundo conozca mis obras. El jueves 4 de diciembre de 2008 se realizó una colectiva dedicada al pintor Luis Méndez en la Galería Comercial del Hotel Sheraton.
En esta colectiva asistió el pintor. El 20 de diciembre de 2008 fallece, dejándonos una historia de su pueblo en cada cuadro que pintó.