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El asesinato a balazos de un protestante y la detonación de una bomba en un autobús minaron ayer martes las esperanzas de que la entrega de sus armas por el IRA refuerce la perspectiva de paz en Irlanda del Norte.
La policía culpó a extremistas republicanos de la muerte a balazos de un protestante el lunes por la noche, un hecho que el jefe policial Clifford Best catalogó de "asesinato sumamente brutal y perverso". El hombre fue abatido a tiros enfrente de su novia, católica, por atacantes enmascarados.
Una bomba también estalló el lunes por la noche dentro de un autobús vacío, secuestrado por desconocidos que obligaron al motorista a llevarlo hasta el frente de una comisaría policial de Belfast.
Las autoridades dijeron sospechar que los responsables son republicanos que se oponen al acuerdo de paz del Viernes Santo de 1998 y a la tregua declarada por el Ejército Republicano Irlandés que lo sustenta. |