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Luego de casi un mes de iniciados los ataques de Estados Unidos e Inglaterra contra posiciones del Talibán en Afganistán, la avanzada terrestre parece inminente. Foto AP  |
EEUU planea lanzar una operación terrestre masiva con ayuda de sus aliados contra el régimen de los talibán, aunque va a limitar sus ataques durante el mes de Ramadán, que comienza el 17 de noviembre, según filtraciones recogidas ayer por la prensa paquistaní.
Dichas filtraciones proceden de las reuniones que mantuvieron ayer en Islamabad el comandante de las fuerzas estadounidenses que atacan Afganistán, el general Tommy Franks, y el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, junto con sus colaboradores.
Una "fuente enterada del contenido de las conversaciones" dijo al diario paquistaní "The Nation" que "EEUU prepara un ataque masivo a Afganistán, y quiere desplegar sus tropas dentro de ese país pero quiere también la participación de sus socios de la coalición".
No se dice cuándo podría comenzar esa operación, pero a lo mejor no llega hasta las Navidades si es cierto que EEUU pretende reducir al mínimo los ataques durante el Ramadán, el mes de oración y ayuno de los musulmanes, como pedía Musharraf.
Otro diario paquistaní, "The News", informó de que el general Franks tranquilizó a los paquistaníes al asegurarles que durante el Ramadán los bombardeos se detendrán o se limitarán a blancos muy concretos y evitarán matar a civiles.
Ante las condiciones meteorológicas que se dan en Afganistán durante el invierno, es posible que la ofensiva terrestre, si no se produce antes de Ramadán, no llegue hasta la primavera.
"The Nation" informó también de que antes de emprender semejante ofensiva Estados Unidos pretende "romper la voluntad" de los talibanes y de la organización terrorista Al Qaeda mediante la "eliminación" de sus líderes.
Algunos de estos serían blancos de ataques aéreos de precisión y a otros se les intentaría convencer de que cambien de bando, según esta fuente. El general Franks también celebró una reunión a puerta cerrada con el presidente paquistaní, en la que estuvo la embajadora estadounidense en Islamabad, Wendy Chamberlin, aunque se limitó a tomar nota de lo dicho.
Los bombardeos contra Afganistán, ahora en su cuarta semana, continuaron esta madrugada con ataques a Kandahar, otrora baluarte talibán en el sur del país ahora convertido en ciudad fantasma.
Ayer hubo ataques no sólo contra Kanadahar sino también contra las posiciones de los taliban en varios frentes y contra una zona donde se sospecha que el líder de Al Qaedea, Osama Bin Laden, podría esconderse en cuevas o túneles. Además, fue bombardeado el territorio al lado de la frontera con Tayikistán, donde según los taliban murieron 18 personas.
Se trata de una zona en que, al parecer, Estados Unidos piensa abrir un nuevo frente para las fuerzas opositoras de la Alianza del Norte y donde ayer se registraron combates. |