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Candidatos elevan tono de sus campañas

Washington
EFE
Con las encuestas ligeramente a favor de George W. Bush, los principales candidatos a la presidencia de EEUU intensificaron sus campañas, cada vez más elevadas de tono y que están centrando en los estados más disputados. En varios mítines celebrados en estados clave del Medio Oeste y el Este del país, cuyo voto no está de momento decidido, el republicano Bush y el demócrata Albert Gore prosiguieron su escalada de ataques verbales, a pocos días de las elecciones presidenciales. Ante un numeroso público en el estado de Wiconsin, Bush acusó al vicepresidente de EEUU de ser "un débil líder" y volvió a bromear con la pasada aseveración de Gore de que fue el inventor de Internet, al tiempo que aseguró que, de ser elegido, él sí será capaz de "liderar" el país. "Vicepresidente Gore, usted ha tenido su oportunidad, no ha sabido ser líder y nosotros sí sabremos", dijo Bush, a quien las últimas encuestas realizadas de las cadenas CNN y ABC otorgan el apoyo del 49 por ciento de la población, con tres y seis puntos de diferencia sobre Gore, respectivamente. Sin embargo, los encuestadores se apresuran a especificar que esa ventaja no es tan clara si se descuenta el margen de error de los sondeos, generalmente de tres puntos. El candidato demócrata tampoco rehuyó los ataques personales contra Bush, al asegurar que el gobernador de Texas apoya medidas que favorecen a las grandes compañías farmacéuticas y ofrecen menos de lo debido a la población más pobre del país. Gore acusó a los republicanos de impedir la aprobación de una legislación necesaria para los estadounidenses, en referencia al presupuesto del año fiscal 2001 que debería haber entrado en vigor hace un mes y que todavía está pendiente de la luz verde del Congreso, que se reunió el fin de semana en sesión especial. "Yo quiero darle el poder a la población" y "el otro lado desea la vuelta de la burocracia" en el sector sanitario, aseguró Al Gore. El candidato demócrata se dedicó hoy a los estados de Pensilvania y Minesota, que en total suman 33 de los votos electorales de EEUU, mientras que el republicano Bush, gobernador de Texas, se centró en Michigan y Misuri, con 29 votos en juego. Es preciso alcanzar 270 votos electorales para ser elegido presidente y, en vista de que éstos se presumen los comicios más reñidos en 40 años, es posible que el candidato vencedor se imponga por votos electorales aunque pierda en votos populares. Ayer, domingo, el gobernador de Texas descansó para reincorporarse hoy lunes a la campaña, de forma ininterrumpida, hasta las elecciones del 7 de noviembre. Los dos candidatos se están prácticamente pisando los talones ya que desean imponerse en un puñado de estados que pueden decidir la contienda, entre ellos los del Medio Oeste. George W. Bush, que en los últimos días ha buscado rodearse de grandes multitudes en sus mítines, aseguró que conseguirá la victoria en Wisconsin (11 votos electorales), un estado que vota desde 1984 a los demócratas. Gore realizará a comienzos de la próxima semana su primera visita a California, donde el presidente, Bill Clinton, realizará campaña a favor de los demócratas el jueves y el viernes, pero no junto al vicepresidente debido a que este desea separarse de la etapa anterior. California es el estado que aporta más votos electorales, un total de 54, y, aunque generalmente es un feudo de los demócratas, la ventaja de Gore sobre Bush parece estar diluyéndose en los últimos días.
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