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FAMILIA
El lado oscuro de los alimentos

Tomado
De CNN
Las intoxicaciones alimentarias son un hecho tan frecuente que cada año millones de personas se ven afectadas y, en ocasiones, las consecuencias pueden ser fatales. Mohamet Abdussalam, asesor especializado de la Organización Mundial de la Salud, comenta que "en los últimos diez años se han registrado numerosos brotes, con efectos devastadores, de salmonelosis, cólera, infecciones por escherichia enterohemorrágica, hepatitis A y otras enfermedades". Muchos de los agentes causantes de estas enfermedades son transmitidos por los alimentos o el agua que se bebe. Pero lo más preocupante, según este especialista, es que "cabe prever la aparición de nuevos agentes patógenos de transmisión alimentaria como consecuencia de los cambios experimentados por los métodos de producción, la preparación de los alimentos y las prácticas y los hábitos de consumo de los consumidores". CUIDADO CON EL TURISMO Una de las causas que favorecen la propagación de estos agentes es el turismo. Muchos países publicitan la gastronomía como uno más de sus atractivos turísticos, pero hay que ser previsor si no se quiere correr riesgos. Ahora bien, estos problemas, aunque sean más frecuentes en los viajes, no son patrimonio exclusivo de éstos, ya que en cualquier lugar, incluso en el propio hogar, puede producirse el contagio. María Martínez, especialista en medicina preventiva, comenta que "aunque cualquier alimento mal cocinado o inadecuadamente manipulado puede causar un contagio alimentario, sólo una pequeña proporción está relacionada con esto". "Lo que hace a un alimento potencialmente peligroso son las fases previas a la ingestión, como la preparación de la comida o su almacenamiento posterior". "En los países con una temperatura ambiental alta hay que ser especialmente precavidos porque cualquier contaminación accidental prolifera rápidamente: el calor favorece la multiplicación de las bacterias", indica. ALIMENTOS EN LA MIRA Entre los alimentos susceptibles de contaminación figuran la leche no pasteurizada, las bebidas no embotelladas y todos los alimentos crudos, salvo aquellas frutas y verduras que puedan ser peladas o mondadas. Las comidas que contengan huevos crudos o poco cocinados, como la mayonesa casera, también pueden ser peligrosas, así como algunas salsas, postres y cremas de pastelería. Martínez aconseja evitar "las ensaladas, los helados y cualquier plato de los comercios, si están a la intemperie, por muy apetecibles que parezcan". Asimismo no hay que consumir carne ni pescado poco cocinados.
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