Bolívar fue la voz de un pueblo que gemía -escuchó a su pueblo sufrido, detectó su dolor, sintonizó con el subconsciente colectivo de todo un. continente, habló desde las entrañas del pueblo americano negro, mestizo, indio y blanco. Bolívar fue el que profetizó, exhortó, lloró y clamó, porque escuchó y vivió el lamento de su pueblo. Un profeta es capaz de detectar un sufrimiento especial; de anunciar y denunciar: denunciar el pecado y anunciar la forma de salir de él.
Bolívar fue un hombre de altísima visión y se distinguió como un líder. Un líder es una persona con tremendo poder, gran motivación, fuerza, control y energía y un manejo positivo de esa energía. Un gran líder cree para ver. Los mediocres quieren ver para creer y atrasan los movimientos históricos más importantes. El líder auténtico es aquel que mezcla lo divino y lo humano para crear un caudal impresionante, uniendo energía y fuerza con acciones coordinadas. Para que la fuerza interior del líder pueda mover realidades y lograr transformaciones, debe reunir ciertas características como ilusión, conciencia de misión, sueños, espíritu de sacrificio, intuición e iluminación. Debe ser auténtico, poder vencer el miedo o lograr controlarlo, tener capacidad para, transmitir y comunicar, así como para desarrollar la autoestima de los demás y, sobre todo, amar a la gente.
Bolívar estaba convencido de que habla abierto la historia a los sin-nombres ni identidad, porque para él, el problema era que los europeos simplemente se creían superiores a los americanos. Él creó conciencia de pueblo, de lo que caracterizaba a los americanos. Quizás esa sea una de las más grandes contribuciones de este genio. Bolívar, con su campaña admirable, quiso resaltar las diferencias entre americanos y europeos, engendrando un odio hacia el europeo y hacia la monarquía. El odio y el amor son los más poderosos sentimientos. Los líderes que están inspirados en su misión, trascienden, se elevan a niveles más altos y crean cultura; o sea, una forma de ser, vivir, actuar, pensar y comportarse. El gran líder que fue Bolívar hace un llamado a lo mejor, para que como americanos, desprendidos de tanto interés egoísta, nos preocupemos en cada uno de nuestros países por defender a los pobres, que es la causa de América.