La petrolera franco-belga Total Fina Elf y la estadounidense Vintage fueron las primeras en firmar nuevos contratos en Bolivia, un día antes de vencer el plazo fijado por el el presidente Evo Morales para que las multinacionales acaten la nacionalización de los hidrocarburos o abandonen el país.
Esos nuevos convenios refuerzan la nacionalización dictada por Morales en mayo pasado, pero hay otras ocho empresas que no han llegado todavía a un acuerdo, entre ellas las dos con más inversiones y reservas de gas, la brasileña Petrobras y la hispano-argentina Repsol YPF.
Tras las firmas de los dos nuevos contratos, Morales subrayó que el objetivo de las conversaciones desarrolladas en los últimos seis meses fue lograr que "las empresas sean socias y no dueñas de los recursos naturales" bolivianos, una cuestión que ha provocado el rechazo popular en ese país andino.