En medio de las tradiciones y las expresiones folclóricas que marcan su historia, la ciudad de Chitré conmemoró los 158 años de fundación como distrito parroquial y en los portales de las casas se lEva, Crítica en Líneantaron las enramadas que dieron paso a las diversas manifestaciones típicas que se hicieron presente durante estos días de fiesta.
Animados por la pieza musical “Desde Chitré, pueblo mío” del profesor y folclorista Bolívar Rodríguez, los lugareños se centraron en el Parque Unión de Chitré, donde en la tarima de espectáculos recibieron a los representantes de los cinco corregimientos que conforman el distrito y los cuales mostraron parte de sus tradiciones, diversiones, bailes y hasta el buen humor que representa la forma de vida de cada sector.
“La ciudad donde nadie es forastero” hace honor a este eslogan recibiendo como en casa a los cientos de visitantes de distintos puntos del país, que llegan hasta Chitré para festejar la fiesta de calle con la que se rinde tributo a la fundación del distrito y la cual comenzó con presentaciones típicas, danzas autóctonas de Azuero, el tamborito y la saloma entre otras expresiones que identifican a esta región.
Con la mirada puesta en el futuro, los chitreanos recordaron su historia y volvieron a sus raíces con el propósito de enseñar a las nuevas generaciones el origen de esta ciudad que aún conserva la esencia de pueblo en los casas de teja, que en pleno centro de Chitré marcan el inicio de un proyecto de vida que ha ido evolucionando a lo largo de estos 158 años de vida distrital.
RECORRIDO HISTóRICO
Esta pujante ciudad fue fundada un 19 de octubre de 1948 cuando la cámara provincial de Panamá dictaminó establecer como distrito parroquial este lugar, ubicado en el entonces cantón de Los Santos, compuesto por Chitré, Monagrillo y La Arena.
En 1955 pasó a formar parte de la creada provincia de Azuero y cambia su estatus de nuevo como distrito parroquial a distrito de Chitré unos años más tarde en 1960 y de acuerdo a los informes del lugar no fue hasta el año 1915 cuando bajo la administración del doctor Belisario Porras se conforma la provincia de Herrera y Chitré adquiere la denominación de distrito cabecera.
Las primeras comunidades de este lugar que se reconocían como pequeños grupos indígenas fueron marcando un estilo propio en los bailes, que al son de los tamboritos y las cumbias se desarrollaban en los patios de las casas como una forma de compartir en familia los momentos importantes que iban aconteciendo.
ENTRE EL FOLCLOR Y EL CRECIMIENTO
Pero según narra el folclorista Rodríguez, Chitré fue viviendo su propio folclor en cada uno de los detalles sencillos que iban surgiendo como la saloma, las andanzas a caballo y las carretas que surgieron como respuesta a la necesidad de transporte para cargar mercancías que desde el puerto El Piñolarito, que hoy se conoce como El Agallito, comenzaron a dar otro auge al pueblo.
Así, el trabajo en el campo y las actividades agropecuarias fueron dando paso al movimiento comercial que hoy constituye el principal elemento de la economía de este lugar, que guarda un equilibrio perfecto entre la tradición y la evolución dentro de su marcado crecimiento.
TODOS FESTEJARON
Chitré vuelve sobre estos elementos de su historia y con los corregimientos de Monagrillo, Chitré cabecera, La Arena, Llano Bonito y San Juan Bautista, que forman las cinco estrellas del distrito, se vistieron de gala y cada noche las agrupaciones folclóricas cantaron y bailaron por este aniversario de fundación.
Germán Pérez, presidente de la Junta de Festejos, dijo que se desarrolló un programa cargado de tradiciones donde los tamboritos salieron a las calles e hicieron su recorrido hasta el Parque Unión, además de los cientos de conjuntos folclóricos que desfilaron por la tarima para saludar a Chitré.
Las danzas de los diablicos sucios, la del bien y el mal; las mojigangas de la Calle Abajo, el Torito Guapo de La Arena, los chistes de Monagrillo y las antiguas tunas fueron algunas expresiones que se presentaron durante estos días de fiesta en la ciudad, además de los temas de épocas de antaño que se desarrollaron en el tradicional desfile típico con el que cierra la celebración.
Todas las actividades fueron engalanadas por la belleza de la mujer interiorana representada en las reinas Jennifer Arce, del corregimiento San Juan Bautista; Carol Rodríguez, de La Arena, y Edwina Marquínez, de Chitré cabecera, quienes fueron escogidas en cada una de sus comunidades como embajadoras en la fiesta distrital.
Y durante una semana las distintas delegaciones que asisten a la tarima se preparan para el gran cierre con el desfile típico, donde se presentaron las primeras moliendas, la mudanza en la huerta, la cocina de antaño con los fogones y la carne asoleada, entre muchos otros aspectos del folclor de esta tierra que fueron representados en los carros y carretas.
Las viandas de bollos, chicharrones, bollos con lechona, quesos blancos caseros, y el complemento de dulces como la cocada, la cabanga y la chicha junta no se hicieron esperar durante el recorrido del desfile que se ha constituido en un encuentro con las raíces chitreanas y la forma sencilla de los hombres y mujeres de este pueblo.
Así, los cinco comités que trabajan durante varios meses del año en conjunto con la Junta de Festejos para esta gran fecha, hicieron brillar la ciudad durante estos días y celebraron un año más de fundación de un distrito marcado por su historia y el continuo crecimiento de su gente.