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Eran las 6:00.p.m. del lunes cuando Florindo Alvarado Marciaga, de 41 años, apodado "Endara", llegó a la casa de su madre, Lucas Marciagas, de 63 años, en Torrijos-Carter, en busca de su hijo de 11 años para llevarlo "a dar una vuelta". Dos horas más tarde, asesinó a su esposa y luego se ahorcó.
Yessica Acosta Lasso, de 33 años, era la concubina de "Endara". Ella vivía en Alcaldedíaz. A las 7:30 p.m. de ese día, llevó a dos hijas menores - de 5 y 3 años- a la casa de su vecina Clementina, para que las cuidara porque media hora más tarde, ella entraría a trabajar. Se desempeñaba como salonera en una fonda en Torrijos-Carter.
"Endara" le dio agua a su hijo. El niño se durmió y cuando despertó estaba amarrado en la pata de uno de los sillones de la casa número 67, en Nueva Libia (Alcaldedíaz), donde vivía Yessica, su madre, quien era rematada con una piqueta frente a los ojos de sus dos hijos de 13 y 11 años. El agresor era su propio padre.
Después, Marciaga se ahorcó en un lote baldío del SUNTRACS, en San Miguelito.
LA AMENAZA
De acuerdo a la hermana de la hoy occisa, Silvia Acosta, de 34 años, "Endara" había amanezado a "Yessi" días antes, de que la iba a matar. Esa amenaza la repitió horas antes del sangriento hecho.
La madre y el hermano de "Endara" confirmaron esa versión.
Ellos dijeron que "Endara" y "Yessi" tenían como un mes de haberse separado. El hijo de 11 años no quería quedarse con ninguno de sus padres, y la hermana del padre, Martina Caballero, de 26 años, se había hecho cargo del pequeño.
La pareja tenía problemas y dilucidaron los mismos en una corregiduría donde les pusieron una fianza.
En la corregiduría, el se 'tasajeó' en el abdomen por la custodia de los niños y otros detalles personales.
LA PAREJA
Tenían más de 10 años de vivir juntos. Tuvieron ocho hijos. Tres murieron. Los sobrevivientes tienen 13, 11,8, 5 y 3 años de edad.
A "Yessi" se inclinaba por trabajos de belleza, y él fue escolta del expresidente Guillermo Endara. Trabajaba como guardia de seguridad en Tinajitas al momento de su muerte.
LOS HIJOS FUERON TESTIGOS
Rubén Acosta, el padre de la víctima, dijo que su yerno entró en la casa de su hija tras romper el candado de la misma y esperó a "Yessi", como era llamada en vida.
"Él - Endara- correteaba a mi madre alrededor de la casa, y ella gritaba y lloraba, hasta que se cayó, se resbaló con las piedras y la tierra mojada. Ella cayó en la entrada de la casa boca a bajo, luego se volteó y le decía a mi padre que no la matara, pero él la golpeaba con la piqueta una y otra vez", dijo el hijo de 11 años, de los hoy fallecidos.
"Mi padre traía puesto un pantalón color negro, zapatos y un suéter blanco, los lavó cuando terminó de golpear a mi madre. Limpió conmigo, la pasó por mis brazos y la tiró al suelo frente a mi madre, y también dejó los zapatos en agua, dentro de la tina.
Él me desamarró y me dio el celular, cargador y la cartera. Se cambió de suéter, se vistió todo de negro, se recogió el pantalón y la camiseta, y se fue sin zapatos".
El niño, quien vivió la escena, se aproximó a su madre, la volteó, y todavía respiraba "y lloraba sangre", relató el menor. |