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Zidane cuando va al piso  |
Un Real Madrid menos galáctico de lo que se esperaba y más terrenal de lo habitual arrancó un punto del estadio de La Romareda en un encuentro en el que el Real Zaragoza, con su excelente actitud y entrega, tuvo bastante que ver en que su rival no fuera el equipo arrollador y poderoso que se presumía.
En el Zaragoza salió airoso Milito. El argentino pudo ser este verano del Real Madrid y encontró acomodo finalmente en el Zaragoza, club en el que hoy demostró jerarquía.
El conjunto maño salió al campo con el guión que se esperaba, fuerte presión para recuperar el balón cuando lo tenía su rival y en ataque mucho toque de balón en busca de un pase que habilitara una oportunidad de gol.
El Zaragoza jugaba sus posesiones con precaución, procurando no perder el esférico para evitar los contragolpes de su oponente, lo que en muchos momentos le restaba frescura y velocidad.
Bajo estos parámetros el conjunto de Carlos Queiroz tenía muchos problemas para realizar combinaciones, ya que casi siempre tenía encima a un mentalizado y muy motivado Zaragoza.
En el Zaragoza, las miradas estuvieron puestas en el argentino Milito, solvente y soberbio todo el partido.
GALACTICOS: INTENTARON
El Real Madrid pareció salir decidido a solventar el partido por la vía rápida tras el descanso y le puso un ritmo trepidante al juego al que entró también su rival. |