Sucedió de pronto y sin motivo aparente. En una escuela de una ciudad de México, un niño empezó a sufrir convulsiones. Lo llevaron de urgencia al hospital, y allí comenzaron los exámenes de rigor para diagnosticar su enfermedad.
En eso estaban cuando desde otra zona de la ciudad trajeron a otro niño que tenía los mismos síntomas. En el transcurso del día, más enfermos fueron a parar a varios hospitales de la ciudad, con una sospechosa similitud de síntomas en todos los casos. La mayoría eran niños, todos eran de la misma ciudad y todos habían comido ciertos panes dulces esa mañana.
La investigación minuciosa practicada por las autoridades competentes condujo a una panadería donde descubrieron que el azúcar usado en los panes de ese día se había contaminado inadvertidamente con veneno de ratas. El veneno no era lo bastante fuerte como para causar la muerte en adultos, aunque hubo algunos adultos que enfermaron a causa de él, pero los pequeños no pudieron resistirlo. Antes que pudieran descubrir la causa de la enfermedad y combatirla, ya había cobrado diecinueve vidas pequeñas e inocentes.
Panes al parecer inofensivos, con la misma apariencia de siempre, con el mismo olor y el mismo sabor de siempre, distribuidos por la misma agencia y comprados en las mismas tiendas. Sucedió en México, pero pudo haber sucedido en cualquier país del mundo, porque todos tenemos hambre del "pan nuestro de cada día". Es tan natural que Jesucristo mismo, el Hijo de Dios, nos enseñó en el padrenuestro a que se lo pidiéramos al Padre celestial.1
De ahí la siguiente canción que algunos, cuando niños, cantábamos con toda la familia al unísono antes de comer:
/"Gracias damos, Señor, por el pan: ////por el pan espiritual, que alimenta a cada cual, y también por el pan material."//Porque así como tenemos hambre de "nuestro pan cotidiano", que es el pan material, también tenemos hambre de pan espiritual, que es el único alimento que satisface los deseos del alma. Dentro de cada uno de nosotros hay un vacío que sólo ese pan puede llenar.
"Yo soy el pan de vida.... Si alguno come de este pan, vivirá para siempre."2