Unos 22.000 turistas intentan todavía salir del balneario mexicano de Cancún mientras varios cientos de trabajadores y técnicos llegan a la ciudad para iniciar su reconstrucción.
Los hoteles del centro de la ciudad, hasta ahora refugio de turistas desplazados desde los hoteles de la costa comenzaron a llenarse de equipos de ingenieros, arquitectos y otros especialistas, llegados para restablecer los servicios básicos dañados por el paso del huracán "Wilma", hace seis días.
El ochenta por ciento de la ciudad permanece sin energía eléctrica, sin agua corriente ni telefonía fija mientras la celular es completamente inestable.
La distribución de gasolina, que hace unos días comenzaba a escasear, se ha restablecido y las estaciones de combustibles atienden al público con normalidad.
El aeropuerto de Cancún sigue hoy abierto por tercer día consecutivo sólo para vuelos confirmados o fletados por empresas que se apresuran en sacar a los miles de turistas que aún quedan atrapados en esta ciudad, de donde ya han salido 18.000.
El gerente de operaciones locales de la compañía Delta Airlines, Roberto Quin, quien ha establecido su oficina al aire libre en un céntrico parque frente a las oficinas de la compañía Aeroméxico, afirmó que los primeros vuelos de esta empresa salieron con destino a Atlanta (EE.UU.) para llevarse a unos 700 turistas.
En el aeropuerto de Cancún funcionaron las dos pistas de aterrizaje, pero los daños a la torre de control mantienen suspendidos los vuelos nocturnos comerciales.
CIFRA DE FALLECIDOS MUERTOS POR HURACAN 4-8
El ciclón provocó entre cuatro y ocho muertos, además de un millón de damnificados. El sector turístico en Cancún pierde al día 15 millones de dólares.