Desde niño Isaac Arosemena amaba la diferencia, la velocidad y las modificaciones, convirtiéndose en toda una pasión.
Todo empezó por su padre. Recuerda que sus pininos los comenzó realizando mejoras a un volkswagen. Le cortó los guardafangos, el techo, y otras cosas que le dejaron un acabado espectacular.
Después de vivir 6 años en Costa Rica realizando modificaciones regresa a Panamá mucho más experto en el tema, por lo que decide entrar de lleno en lo que realmente le gusta: el mundo de las modificaciones.
Sus manos son las responsables de los cambios de lámparas, defensas en fibra de vidrio, limpieza del interior del auto, tratamiento de la pintura, entre otras cosas.
El trabajo de este joven es completo, y lo hace dependiendo de las exigencias de los clientes. Muchos piden hasta instalaciones de relojes.
Como todo trabajo, el de Isaac tiene sus dificultades, ya que la modificación requiere del ingenio, esmero y sobre todo paciencia.
Una de sus mayores creaciones es su propio vehículo un " bugui ", el que quiere llevar a algunas competencias de aceleración. Lo mejor de este chico es que se actualiza en lo que a modificaciones se refiere, bien sea a través de catálogos del extranjero o a través del internet. Isaac tiene planes de viajar a Atlanta para perfeccionar su técnica y tener su negocio acá en la capital.