Hacer collares, rosarios, pulseras, vinchas, tobilleras y otros trabajos artesanales le ha servido de satisfacción para ganarse la vida, de manera honrada, a Bismar Fernández, residente en la ciudad de Santiago, quien lleva más de 20 años en la confección de estas prendas que se han convertido en parte de la moda de vestir de muchas personas.
Fernández comentó que ante la falta de empleo tuvo que aprender a trabajar con hilos, con los cuales confecciona chaquiras de colores variados, que usan las niñas, niños, jóvenes y hasta los adultos, y otros artículos que muchas personas lucen en la ropa diaria.
Explicó que con los trabajos que hace con sus manos ha logrado sostener a su familia y llevar el pan, de manera honrada, a su hogar. Aunque aspira a levantar una microempresa de trabajos artesanos y enseñar a otros, aún no ha podido porque no se valora lo que se hace en nuestro país.
Cuando los días son buenos logra vender de 15 a 20 balboas en pulseras, collares, vinchas, rosarios, todos al costo de un dólar, fabricados con sus manos y de una larga duración por la calidad del hilo y otros artículos que utiliza en la confección de los mismos.
Dijo que en la ciudad de Santiago es el más conocido porque, aparte de ello es responsable en los encargos como colocar nombres, hacer iniciales y escoger los colores que el cliente desea que muchas veces se trata de ocasiones especiales.